Las locas no nos damos vuelta, porque no nos llaman, no tenemos nombres.
Hay Estelas, Claras y Angélicas que caminan hacia dónde el sonido del bautizo las reclama, siguiendo de Sacramento en Sacramento.
Las locas no podemos andar con nuestras gracia a la rastra, se nos quedan olvidados en cualquier esquina...

No hay comentarios:
Publicar un comentario