miércoles, 10 de febrero de 2021

Fiesta


 Duele cuándo se deja de creer, en lo que sea en la suerte, en el destino, en las personas, en el tarot o la religión. Pero más duele dejar de creer en uno, y que el único pensamiento que ronda es la desesperanza y la soledad, que la vida pasa por al lado tuyo y ni siquiera sube las cejas para saludarte . Duele estar quieto y comenzar a perder la forma y la formación y tu cabeza da mil vueltas en círculo alrededor de tu cuerpo, casi como un paralizador del que no puedes arrancar, y se van desgastando ambos uno porque quiere y el otro porque no puede. Ya no te aferras porque no pudiste mantenerte nunca, ya no lo haces, tienes miedo y cansancio también. Duele que todos olviden pero menos tú, te duele tu rabia y no la quieres tener, la dejas y la muy descarada vuelve sin que la llamen, entrando como Pedro por su casa. Te cansaste de echarla, al parecer no has sido muy enérgico con ella, entonces ya no te respeta, ve lo vulnerable que eres y no sólo con ella, es amiga y cómplice del dolor y de la soledad, se juntan a menudo a conversar y a planear nuevas técnicas de seducción. Igual tienen una amistad por conveniencia, eso se nota, siempre uno de ellos quiere que tú lo prefieras. Y cuándo están los tres no es por mucho tiempo, saben que eso te mataría y no es un buen negocio, te quieren inmóvil pero vivo, claro porque se quedan sin casa y se les termina la fiesta.

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RG

 Nunca más me dio la oportunidad de escucharlo, de verlo, de reírme con sus chistes tontos. Y qué decir de tocarlo, de sentirlo, de vivirlo....