miércoles, 10 de febrero de 2021

Verde


 Esa vida parchada, cocida, remendada se estrella de nuevo, de encandilamiento ocular por el brillo de sus ojos disimuladamente verdes que la miran y le cree que  la está mirando a ella,  y sí la mira porque fijó el foco de su próxima presa de impresa carencia de luz, de esa luz que encandila como una fugaz estrella, y ella la bella no pide nada, lo tiene y lo pierde todo en casi un segundo de su breve sobriedad. La recogen del suelo que pudo haber sido un sueño pero es realidad,le toman el pulso, murmuran, se espantan, gritan, nunca habían visto a una mujer viva sin vida que nace y se esparce

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RG

 Nunca más me dio la oportunidad de escucharlo, de verlo, de reírme con sus chistes tontos. Y qué decir de tocarlo, de sentirlo, de vivirlo....