Conozco tu ternura, cómo la palma de mi mano.
A veces entre sueño la recuerdo viva, si nunca la hubiese perdido.
En noches que duermo, en ese mismo instante, con tu brazo, me confinas, me rodeas y abrazas.
Cómo si nunca lo hubiese perdido..
Nunca más me dio la oportunidad de escucharlo, de verlo, de reírme con sus chistes tontos. Y qué decir de tocarlo, de sentirlo, de vivirlo....
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